Entre Madrid y Turín: la infanta Catalina Micaela

AGENART
Pieza del mes: Noviembre 2022
Almudena Pérez de Tudela

Cómo citar este artículo/How to cite this article: Almudena Pérez de Tudela, “Entre Madrid y Turín: la infanta Catalina Micaela”, Agenart: La agencia artística de las mujeres de la Casa de Austria, 1532-1700, 9 de noviembre de 2022. Consultado: 18 de abril de 2024. URL: https://agenart.org/entre-madrid-y-turin-la-infanta-catalina-micaela/.

La infanta Catalina Micaela nació en el alcázar de Madrid el 10 de octubre de 1567 y transcurrió su infancia y juventud muy ligada a su hermana Isabel Clara Eugenia, un año mayor que ella [Figura 1].

En 1582 se decidió su matrimonio con Carlo Emanuele I de Saboya, aunque se celebró años después [Figura 2]. Éste era sobrino de Felipe II, puesto que su madre Beatriz, la duquesa de Saboya, era hermana de la emperatriz Isabel.

Ya su padre, Emanuel Filiberto I, casi de la misma edad de Felipe II, se había educado en la corte de Carlos V [Figura 3]. Por tanto, las relaciones artísticas y culturales entre ambas cortes se iniciaron mucho antes del nacimiento de Catalina Micaela.

Hubo hitos tan destacados como el Apocalipsis figurado de Saboya [Figura 4], un rico manuscrito miniado que pasó de Margarita de Austria, duquesa viuda de Saboya, a María de Hungría, y que, tras ser heredado por Felipe II, fue seleccionado para engrosar los fondos de la biblioteca del monasterio de El Escorial.

Una de las primeras reliquias que recibió Felipe II para la fundación escurialense fue una copia de la Santa Síndone de Turín tocada con el original en 1567, año del nacimiento de la infanta, que aún se conserva en el monasterio de El Escorial [Figura 5]. Ésta era una de las reliquias más preciadas de la Cristiandad, ya que en ella se envolvió el cuerpo de Cristo tras su Crucifixión y previamente a su Resurrección. Iba acompañada de un brazo de San Lorenzo que se perdió durante el saqueo de las tropas napoleónicas a inicio del siglo XIX. En reciprocidad, Felipe II hizo llegar a Emanuel Filiberto una copia en pergamino de su Biblia Sacra impresa en Amberes por Plantino. Algunos de los cuadros más emblemáticos del monasterio, como El Martirio de San Mauricio y la Legión Tebana de El Greco [Figura 6], pintado entre 1580-1582 y destinado al altar de una de las capillas laterales de la basílica se han interpretado, aparte de por la presencia de su cuerpo en el relicario del monasterio, a la luz de la predilección de Felipe II por algunos cultos muy afianzados en los estados de su primo-hermano. De hecho, el personaje de mayor edad armado a la manera del siglo XVI en el grupo de los generales romanos que escuchan a San Mauricio en el cuadro del Greco se ha identificado con Emanuel Filiberto de Saboya.

Cuando se celebró el matrimonio de la infanta Catalina y Carlo Emanuele en Zaragoza en 1585 se desplegaron algunas de las tapicerías más importantes de la colección española, como La Conquista de Túnez. El duque de Saboya vino a su vez cargado de magníficos regalos para su familia política de los que da fe la arqueta de orfebrería y cristal de roca que regaló a su cuñada, la infanta Isabel Clara Eugenia [Figura 7]. Ésta la donó al monasterio de El Escorial en 1593 y se usó como arca para el Santísimo y relicario.

Una vez en la corte de Turín, Catalina Micaela tuvo un incesante intercambio de regalos con su familia española. Enviaba regularmente retratos de sus hijos por el retratista de corte Jan Kraeck (italianizado Giovanni Caracca) para que en España conocieran su evolución. Dos de las imágenes de su hijo y heredero Felipe Manuel (1586-1605) que la infanta remitió a su padre en 1587 [Figura 8] y 1591 [Figura 9] están actualmente en el Museo Nacional del Prado. Entre 1591 y 1592 la duquesa envió a Kraeck a España para obtener imágenes recientes de su familia. Sabemos que éste retrató a la infanta Isabel Clara Eugenia y al príncipe Felipe (III) en el palacio de El Escorial en el verano de 1591. Una de las cosas que más fascinaba a la infanta era recibir accesorios a la moda española y productos exóticos, como porcelanas o perfumes. En reciprocidad ella obsequió a su padre con algunas manufacturas de lujo italianas.

El duque de Saboya visitó el alcázar de Madrid y algunos de los sitios reales, entre ellos Aranjuez y El Pardo, en 1591, y relató luego a su esposa las novedades en su decoración, amén de tomar ideas para los lugares de placer en torno a Turín. Una de las cosas que destacó de El Escorial fueron los frescos en las entreventanas de la Galería privada con escenas de la batalla de San Quintín que había comandado su padre. Fue precisamente en acción de gracias por esta victoria, el 10 de agosto de 1557, que se construyó el monasterio de El Escorial.

Catalina Micaela también estaba preocupada en difundir los lugares de devoción de sus estados y a menudo intercambiaba con su hermana Isabel Clara Eugenia objetos como medallas religiosas. También informaba a su padre sobre algunos importantes santuarios piamonteses, como el Sacro Monte de Varallo o Vicoforte. Uno de los ejemplos de la difusión del culto de imágenes relacionadas con estos santuarios fue el envío en 1597 de una pintura de la Madonna di Mondovi que aún hoy se conserva en El Escorial. Fue realizada también por Kraeck en 1596, año en que se comenzó a difundir su culto, tal y como reza en la inscripción que rodea la hornacina: “IL VERISSIMO RITRATTO E GRANDEZZA DEL IMAGINE DELLA MADONNA DI MONDOVI A VICO”.“IOAN CARACA/FAC. 1596” [Figura 10]. Buena prueba de la aceptación de este culto en España son las copias que se hicieron, una de las cuales se conserva en el real monasterio de las Descalzas Reales de Madrid.

La muerte de la infanta Catalina Micaela en noviembre de 1597 fue enormemente sentida en Madrid y su padre falleció el año siguiente. Pese a ello, no se rompieron los lazos con Turín. De hecho, los tres hijos mayores de la infanta se trasladaron a España entre 1603 y 1606 para educarse en la corte de su tío Felipe III. Fue en ese momento cuando le trajeron como presente la magnífica armadura ecuestre encargada por su padre para el matrimonio con la infanta en 1585, que hoy se conserva en la Real Armería de Madrid (nº de invº 19000135). El mayor de los hermanos falleció en Valladolid, donde entonces residía la corte, en 1605 y su cuerpo fue trasladado al monasterio de El Escorial conforme a su rango. A pesar de que, años después, el duque de Saboya fue inclinándose cada vez más al bando francés, al menos el tercero de sus hijos, Emanuel Filiberto de Saboya, y sus hermanas, especialmente las religiosas María Apolonia y Francisca, permanecieron fieles a España. En esta centuria continuaron llegando imágenes devocionales a la corte española, entre las que destacan las copias en pequeño tamaño de la Santa Síndone que aún se conservan en los monasterios de El Escorial y de las Descalzas Reales,[1] decoradas con los característicos nudos de Saboya y escenas relativas a la Pasión o con santos tutelares de la Casa de Saboya [Figuras 11 y 12].


[1] El ejemplar de las Descalzas contiene la inscripción “SINDONIS AD TACTUM RUBEI IGN[I]S ET INQVIT AMA[VE]RUNT/ QVAM AER ATQUE ET TELLUS IGNIS AMARE NEGET”, que se podría traducir como “[Este marco] de la sindone al contacto con el fuego ardiente, dice tanto amaron, que el aire y también la tierra de fuego [se] niega a amar [ese amor]”. Traducción del P. José Rodríguez, OSA, Monasterio de El Escorial.


Bibliografía (selección)

  • Paolo Cozzo, La geografia celeste dei duchi di Savoia. Politica, devozioni e sacralità in uno stato di età moderna (secoli XVI-XVII) (Bolonia: Il Mulino, 2006).
  • Paolo Cozzo, Andrea Merlotti y Andrea Nicolotti (eds.), The Shroud at Court. History, Usages, Places and Images of a Dynastic Relic (Leiden: Brill, 2019).
  • Almudena Pérez de Tudela, “El lujo en el matrimonio de la infanta Catalina con el Duque de Saboya en Zaragoza en 1585”, Ars & Renovatio 7 (2019), 379-400.
  • Blythe Alice Raviola y Franca Varallo (eds.), L’infanta Caterina d’Austria, duchessa di Savoia (1567-1597) (Roma: Carocci, 2013).

Pies de foto e información de imágenes referidas en el texto:

  • Figura 1. Alonso Sánchez Coello, Infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela, h. 1568-1569. Óleo sobre lienzo. 103 x 118 cm. Madrid, Monasterio de las Descalzas Reales, Patrimonio Nacional, nº invº 00612070.
  • Figura 2. Artista español sin identificar copiando retrato de hacia 1585, Infanta Catalina Micaela. Óleo sobre lienzo. 112 x 98 cm. Depósito del Museo Nacional del Prado en el Monasterio de El Escorial, Patrimonio Nacional, nº invº P-1040.
  • Figura 3. Artista italiano sin identificar ¿Giorgio Soleri?, Emanuel Filiberto I de Saboya. Óleo sobre lienzo. 114 x 90 cm. Monasterio de El Escorial, Patrimonio Nacional, nº invº 10014147.
  • Figura 4. Jean Bapteur y Pèronet Lamy et al,Apocalipsis figurado de Saboya,1428-1490.Real Biblioteca del Monasterio de El Escorial, Patrimonio Nacional.
  • Figura 5. Artista sin identificar, Copia de la Santa Síndone tocada con el original, 1567. Pintura sobre lienzo de lino. 98 x 228 cm. Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Patrimonio Nacional, nº invº 10035183.
  • Figura 6. Doménicos Theotocopuli, llamado El Greco, El Martirio de San Mauricio y la Legión Tebana, 1580-1582. Óleo sobre lienzo. 445 x 294 cm. Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Patrimonio Nacional, nº invº 10014707.
  • Figura 7. Annibale Fontana y D’Aluigi, Arqueta de Isabel Clara Eugenia, h. 1580. Plata dorada, cristal de roca, esmaltes, camafeos y piedras preciosas. 38 x 59 x 43 cm. Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Patrimonio Nacional, nº invº 10012357.
  • Figura 8. Artista sin identificar, Felipe Manuel de Saboya, siglo XVI. Óleo sobre lienzo. 122,7 x 83,3 cm. Madrid, Museo del Prado, P001980. 
  • Figura 9. Jan Kraeck, Felipe Manuel de Saboya a los cinco años, 1591. Óleo sobre lienzo. 128 x 91 cm. Madrid, Museo del Prado, P001264.
  • Figura 10. Jan Kraeck (Giovanni Caracca), Madonna di Mondovi, 1596. Óleo sobre lienzo. 137,5 x 87,5 cm. Monasterio de San Lorenzo El Escorial, Patrimonio Nacional, nº invº 10034631.
  • Figura 11. Artista turinés sin identificar, Copia de la Santa Síndone, primer cuarto del siglo XVII. Raso pintado. 39,5 x 76,5 cm. Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Patrimonio Nacional, nº invº 10014420.
  • Figura 12. Artista turinés sin identificar, Copia de la Santa Síndone, primer cuarto del siglo XVII. Papel pintado. 30,5 x 70,8 cm. Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid, Patrimonio Nacional, nº invº 00610073.